Antónimos de santo
Lo contrario de «santo» es profano, impío o sacrílego. «santo»: relativo a la divinidad o a personas veneradas por su virtud; también usado para referirse a algo sagrado o para describir a una persona muy buena.
Antónimos complementarios · Uno excluye al otro: no hay término medio.
«El ritual es santo, pero su uso en la fiesta es profano.»
Se utiliza «profano» para designar aquello que carece de carácter sagrado o que es ajeno a la religión, marcando una frontera entre lo divino y lo mundano.
Antónimos graduales · Admiten grados intermedios entre un extremo y otro.
«Él se cree un santo, pero la realidad es que es un pecador.»
Mientras que el santo es el modelo de perfección espiritual, el pecador es quien transgrede las normas religiosas; la escala de virtud permite matizar la gravedad del error.